Rennes
Como no tengo absolutamente ninguna gana de darle al teclado para contaros algo sobre la hermosa capital bretona me limito a poneros unas fotos y un enlace en el que podéis informaros sobre la ciudad (estoy muy vago). WIKIPEDIA
Bañistas no muy académicas – Des Baigneuses pas très académiques
Hace aproximadamente dos semanas que no escribo o coloco una foto en esta cosa. La causa de esta dejadez se llama Antoine, mi nieto, y sus padres que tuvieron que soportarnos durante unos días allá en la France. Hay días que son eternos y semanas que duran segundos ¡Qué le vamos a hacer!
Para esta “rentrée bloguera” y para darme algun tiempo para desordenar todavía más mis dos priviligiadas neuronas os dejo unas fotografías de las esculturas realizadas, en bronce pintado, por el artista francés Gérard Collin-Thiébaut situadas en la Place de Bretagne en Rennes, cuatro réplicas de estatuas del Louvre cuyo autor fue Christophe-Gabriel Allegrain. El zócalo, en granito gris y los proyectores de agua, que sirven de base a las esculturas, son obra del arquitecto francés Dominique Brard.
Chrysalide (Sylvain Dubuisson 1994)
Fuente dedicada a los que sólo la eternidad unió (Rennes – Bretaña)
“Ella pasa un brazo bajo la nuca de Tristán y el otro, pienso, lo posa sobre él. Lo apretaba fuertemente contra ella y también lo rodeaba con sus brazos. No disimulaban su afecto. Sus bocas casi se tocaban pero había, sin embargo, un espacio entre ellas de forma que no se juntaban. Ni un soplo de viento, ni una hoja temblorosa. Un rayo de sol caía sobre el rostro de Iseo, que brillaba como el cristal.”
Béroul (poeta, siglo XII)
Ella lo estrecha entre sus brazos y se tumba a su lado. Le besa la boca, el rostro y lo mantiene estrechamente abrazado. Se tiende, cuerpo contra cuerpo, boca contra boca, y rinde su alma. Muere así a su lado del dolor causado por su muerte. Tristán murió de amor por Isolda que no pudo llegar a tiempo. Tristán murió de amor por ella y la bella Isolda por ternura hacia él.
Thomas (poeta, sigloXII)
P.D.
Espero no haber hecho un destrozo al traducir lo escrito en la placa “base” de la escultura. Una cosa es saber más o menos francés y otra saber traducir debidamente un texto.
Aquí estamos de nuevo
Tras el paréntesis por el viaje a Bretaña vuelvo a lo que ya es un vicio (¿blogpatía?). La estancia en Rennes nos permitió descubrir a un nieto (no lo veíamos desde hace un año) que es un encanto de criatura. Siempre sonriendo, come sin dar problemas, duerme sus horas sin molestar y, además, es guapo. En fin, qué queréis que os diga, estamos embobados con el Antoine. Tuvimos la suerte que de la otitis que padecía se recuperó en un par de días. El tiempo, salvo el primer día que llovió, nos permitió dar unos buenos paseos por la ciudad. Por cierto, una de las cinco ciudades de Francia con mejor calidad de vida según leí en la revista francesa “Le point”. Bueno, dejo de enrollarme, cuelgo un par de fotos y cierro el tema del viaje… que el blog va de Pantín y no de Rennes.


















































