Hoy me he puesto un condón


Sí, me lo he puesto, ahí abajo, donde se suele poner. Y no lo puse por necesidad ¡No! Lo puse por esnobismo puro y duro, por joder, vamos, que no para j…. Y para ser sincero he de reconocer que me quedaba bien, quizás algo apretado (nunca supe que talla es la que le corresponde a mi miembro) pero sin exagerar. Y así estuve todo el día, con el condón colgando del flácido falo. No sé si lo que he hecho es pecado o no… pero me da igual, es más, si el pollo entra en erección, me lo pondré y le sacaré una foto para mandársela a un paisano al que llaman monseñor, que odia que la gente se proteja de ciertos bichitos que te dejan hecho un mapa. Claro que el susodicho, por razones de su oficio, no tiene necesidad de protegerse él ni de proteger a su pareja… Es célibe y a los célibes, como todo el mundo sabe, no se les levanta.

¡Que Dios te perdone! Pero espero que en su sabiduría, antes del perdón al menos te de un par de hostias por ignorante, (me la traen al pairo tus estudios), al llegar a su reino.

Todo en orden, en el orbe

Por Fermín Goiriz Díaz

Hoy, al leer el periódico, me he dado cuenta de que todo está en orden en el orbe.

De hambre, de sed, de malaria, de cólera, de sida, de guerras que no existen… siguen muriendo los de siempre, lo cual es una “putadilla”, pero tienen la ventaja de que alcanzarán antes el Reino de los Cielos, que es lo que más les importa a algunos.

Bush se despide esquivando zapatos mientras le gritan: ¡perro! Lo que, aparentemente, parece asumible, incluso para el susodicho, pero que, en la cultura árabe, es uno de los mayores desprecios que una persona puede recibir, espero que algún asesor del nefasto presidente se lo explique. Dick Cheney también está de despedida defendiendo Guantánamo y la tortura. Sobre todo el “waterboarding” conocido por nuestros pagos como “ el submarino”, una asfixia simulada que hace “cantar” al más obstinado de los terroristas. Lo que no sé es si al asfixiado simulado lo ponen en antecedentes de que todo es mentira. “Tu tranquilo chaval, que cuando veamos que te puedes morir ahogado te sacamos la cabeza del agua y después, nos reímos todos… ¡Todo un ejemplar! el Cheney.

Mientras tanto, en Irak… la gente está feliz después de la no siempre bien entendida invasión (perdón, quise decir liberación). Y están felices porque los libraron del tirano  Sadam Hussein (a ver cuánto tardan en Irak en tener otro parecido cuando se vayan los invasores, uy! me volví a equivocar, li-ber-ta-do-res ¡No me sale, oigan!), que les reconstruyeron las carreteras, los hospitales, acabaron con el terrorismo imperante persiguiendo a los terroristas a cañonazos. Claro que de paso se cargaron a unos cuantos cientos de miles de iraquíes que estaban donde no debían… ayayay que descuidados son algunos ¡Daños colaterales! ¡Lo importante es el fin! ¡La libertad! La libertad no sé de quién… pero da igual.

Después de años de llenarse las alforjas, los señores capitalistas están preocupados por la situación económica ¡Mecachis! Y, claro está, ahora esperan que los estados (ustedes, nosotros… los de siempre vaya) echen mano de la cartera y resuelvan el problema ¡Que para eso están! Mientras les resuelven el problema se tomarán unas vacaciones en algún spa con restaurante distinguido con mil o dos mil estrellas Michelín. Y nosotros, ay nosotros… Nosotros iremos a sellar con puntualidad la cartilla del paro so pena de perder nuestros derechos. Eso de “derechos”, no es broma… Parece ser que los tenemos, incluso los escriben en libritos que ponen Constitución de tal o cual país… Derechos de los trabajadores… ¡Creo que tenemos demasiados derechos y poca Justicia!

Pero tranquilos todos, que dentro de poco jura el cargo el nuevo Emperador Obama.

Y todo volverá a la normalidad de siempre ¡más madera, que es la guerra! para la maquinaria desplegada en Afganistán ¡Más carbón, más petróleo, más gas, más radiación, que el Polo Norte no se derrite, el muy cabrón!

Hala, feliz 2009 y hasta otra, si hay ocasión.