Llueve

Llueve suavemente,  pero sin tregua. Las campanas tocan a muerto, dos toques con la campana grande y uno con la pequeña me aclaran que el difunto es un hombre. La playa está allá abajo, si no la cambiaron de sitio… porque la nieblilla sólo la deja ver como si fuese un primer esbozo de  una futura obra de arte. De vez en cuando los “fuegos” anuncian que en Valdoviño están celebrando las fiestas del Carmen. “Dalma” (la perra de la foto) parió ayer cuatro cachorros… sólo sobreviven dos. Lo extraño es que naciera alguno porque la “pobre” ya tiene 10 años y, si es cierto eso de que cada año de vida de un perro equivale a 7 años de los nuestros, la “parturienta” tiene ya 70 años, lo que, incluso para un cánido, debe de ser bastante jodidillo el asunto. Sigo esperando a que el desaparecido anticiclón de Las Azores vuelva a sus quehaceres habituales y deje de andar de carallada por donde no debería el muy… María (Maruja, antes de la globalización), mi santa madre, está pasando unos días con nosotros… En vez de ser, como es, originaria de Covas, parece que sus orígenes sean de algún país tropical, porque sólo trajo ropa de verano ¡Por Dios! La Pitusa, jefa suprema de la manada, está más tranquila de lo habitual, sólo me llamó la atención seis o siete veces en la última media hora… no sé que le hice yo a esta mujer, pensándolo bien… mejor no saberlo.  “Leo” la otra jefa, viendo el panorama que hay en el exterior está tumbada en su sillón… casi con la misma cara de felicidad que los dirigentes del  PP al saber que el tesorero del partido  es  “imputado provisional” por existir  indicios de haber recibido una pasta gansa de la “presunta”  trama que dirigía “presuntamente” el Sr. Correa. Está claro… al mal tiempo buena cara.

Dalma con sus cachorros - Pantín 17-07-2009 - F. Goiriz (3)

Dalma con sus cachorros - Pantín 17-07-2009 - F. Goiriz (2)