Reservado Enterrador

Al ver la fotografía tengo dos cosas muy claras y una dudosa… la primera es que el “Enterrador” tiene una plaza de aparcamiento reservada; la segunda que los familiares del difunto (supongo) disponen de tres, y la tercera, sobre la que tengo dudas, es que hay otras dos plazas reservadas pero sin especificar a quién corresponden  ¿Para quién son? ¿Por qué no se aclara para quién están reservadas?… Supongo que una de ellas será para el cura… ¡Y la otra! ¿Para quién será la otra?

Por cierto, los “letreros” que advierten de que esas plazas están reservadas son un poco rústicos, ¿No?

Pues no… no estoy de acuerdo

Y me da igual que lo diga el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o el de La Vega de Valencia. No creo que estar casado por el rito gitano sea menos legal que estarlo por el zulú o, por el católico… cada cual que se case por el rito que le salga de los mismísimos. Ahora bien, que te cases por uno o por otro, no deja de ser a todos los efectos nulo de pleno derecho, si dicho matrimonio, contrato o como se le quiera llamar, no se registra  debidamente ante el organismo administrativo correspondiente. O sea, que digo sí a que a que la gente se case como quiera pero, con la condición de ir, tras el enlace ante Dios o el Diablo, con los correspondientes testigos al Registro Civil o a un notario (no sé si eso también valdría), y formalizar dicho contrato ante la administración. Me alegro de que la señora Muñoz Díaz pueda cobrar su pensión de viudedad… ¡Pero ojo! Que esta sentencia del Tribunal puede dar pie a un sinfín de peticiones, sean éstas reales o ficticias. Quién confirma o desmiente que se haya realizado una hipotética unión matrimonial ya sea esta por el rito gitano o por cualquier otro.