Otro año rematado

Antes de escribir estas líneas hice un repaso de lo acontecido a lo largo del año que termina. Pero  como no tengo ganas ni sé hacer un análisis sesudo ni sin “sesar”,  de lo que ocurrió… Escribo de lo que me da la gana.

Y  veo, sin asombro, que  todo fue igual que el año anterior y que el anterior y que el anterior del  anterior… Quizás cambien los nombres de los protagonistas, pero nada más.

Nuevos líderes se hicieron cargo del cotarro mundial, pero no se notó lo más mínimo… el alboroto es ensordecedor. Se cambió de “Padrino” pero no de negocio.

La gente continúa muriendo. Unos de hambre, otros por enfermedad, otros de viejos y algunos de casualidad (hay casualidades que matan).

También tuvimos un buen muestrario de guerras. Guerras anónimas,  limitadas, civiles, ilegales  e, incluso, guerras de Unión Temporal de Estados (UTE)… Según datos del  Registro Mercantil.

En fin,  más o menos lo de siempre… De todas formas sigo confiando en este bicho llamado humano.

Feliz Año Nuevo