Botadura del LHD Canberra

Ayer a las 15:46 en punto el Canberra se deslizó suavemente por la grada nº 3 de Bazán (Navantia-Ferrol) camino de lo que, a partir de ahora, será su medio natural… la Mar Oceana. Hacía años, muchos años, pero muchos… que no íbamos a presenciar el bautismo de mar de un buque. No estuvo mal la cosa, nos gustó repetir la experiencia tantas veces vivida como un día de fiesta en el que participaba toda la familia, tanto desde dentro de la factoría como desde los miradores naturales que ofrece el entorno de los astilleros ferrolanos. Todo, aparentemente, fue perfecto. Vamos que el Canberra no se hundió ni se empotró contra Reganosa para desencanto de algunos de los presentes en el acto… a los que, menos mal, alguno les recordó que los depósitos estaban llenos de un gas y que si explotaba nos íbamos todos al carajo. ¡Ah!, entonces non carallo… dijo uno, para rematar con un… ¡Lástima que non estiveran valeiros, coño!. Mellor estarían fora da ría, sentenció otro… y otro, y otro, y otro más…

Terminada mi inimitable crónica del evento paso a colgar unas fotos del acontecimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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