Campaña sobre Campaña…

Hoy, señor Rajoy, casualmente, una de mis dos neuronas activas se puso, por su cuenta y riesgo, a cavilar sobre usted, su partido y la interminable campaña electoral en la que están enfrascados desde hace casi ocho años. Y la muy cabrona no tiene muy buena opinión ni de usted -políticamente hablando, claro-, ni de su partido, ni de su fatigosa campaña de descrédito al Gobierno cuando su partido bate todos los récords habidos y por haber de la “presunta” corrupción, sin ofrecer ni la más mínima alternativa o solución político-económica a los ataques sin miramientos de los llamados mercados, o sea, del capitalismo de toda la vida de dios. Capitalismo que no dejará de atacar a sus objetivos,  incluso si logra usted alcanzar la cima de su carrera política o, quizás, con mayor intensidad  ya que darán por descontado que su partido el PP de la luna de Valencia continuará colaborando con sus fines.
La última de las boutades salidas de la sede propagandística de su partido destinada a impresionar al electorado me produce un sentimiento de tristeza enorme… Que el Sr. Montoro salga diciendo, a estas alturas de la película, que la subida de la prima de riesgo se debe a la desconfianza de la mafia capitalista hacia el programa electoral del Sr. Rubalcaba (por cierto, cuál es el suyo), da pena, mucha, mucha, mucha… Claro que algo similar afirmó usted desde su retiro vacacional en Sanxenxo. Que el obispo de Roma a quien ustedes, en colaboración con el Gobierno, le están limpiando la Puerta del Sol para que el papamóvil no se indigne y deje tirado al cura alemán, les bendiga, les bendiga a todos… ¡petardos sois, coño!, bueno, mejor generalizo, somos…

Por Fermín Goiriz Díaz