La arrogancia de Wert

por Pitusa Caruncho

Muchos sostienen que al titular de Educación, José Ignacio Wert, le traiciona su otrora condición de tertuliano cuando hace declaraciones impropias de un ministro. Yo, que nunca tuve consideración alguna por su anterior etapa en los medios de comunicación, discrepo profundamente con esta teoría. A mi juicio, cada vez que Wert hace declaraciones sabe muy bien lo que está diciendo y sospecho que le agrada la repercusión que tienen sus palabras que le permiten mantenerse en el centro de la polémica algo, que por lo que se ve, no desagrada al ministro.

Al margen de estas consideraciones, lo que no se puede consentir es que en su condición de miembro del ejecutivo, se permita la ligereza de insultar a colectivos ciudadanos cuando están en desacuerdo con sus políticas. Y, lamentablemente, lo hace con demasiada frencuencia y me atrevería a afirmar que con cierta arrogancia. Recordemos que hace pocas fechas, respondiendo a las críticas ciudadanas por los recortes en educación y la subida de tasas universitarias, que el niega, se atrevió a decir que ningún alumno se vería obligado a dejar sus estudios por este motivo y que lo que tendrían que hacer sus familias era priorizar los gastos. Cierto, Sr. Wert, una familia cualquiera con unos ingresos de 1.000 euros (hay muchas con menos) ha de elegir entre comer y pagar el recibo de la luz, por ejemplo, o mandar a su hijo a la universidad. Priorice Ud. Sr. ministro, priorice.

Hace poco se atrevió a afirmar que es necesario españolizar a los niños catalanes, pero aquí no voy a entrar porque se ha debatido ya bastante. Si me voy a referir, sin embargo, a la última bravatada del ministro que se permite insultar a varios colectivos de padres de alumnos a los que califica como radicales de extrema izquierda porque han ejercido su derecho a la convocatoria de una huelga en la enseñanza en protesta por los recortes. Convendría recordarle al ministro de Educación que ”gracias” a esos recortes que él niega, miles de alumnos de este país se quedan sin clase de alguna asignatura diariamente porque el profesor titular está de baja por enfermedad y su plaza no se cubre. ¿Será la del Sr. Wert una política de radicales de extrama derecha?. Ahí lo dejo.

Apuntes sobre los desahucios

Por Pitusa Caruncho (Periodista)
10/12/2012

Lamentablemente desde hace unos meses hablar de desahucios se ha convertido en algo habitual, porque cada día ciudadanos de este país son expulsados de sus viviendas al ser incapaces de hacer frente al pago de su hipoteca. Con seis millones de parados y una economía en recesión, es normal que una parte importante de la población tenga que elegir entre dar de comer a sus hijos o pagar las cuotas del piso y, claro, optan por la primera de las opciones. Pero como los bancos carecen de sentimientos, en un abrir y cerrar de ojos, sin escuchar a la otra parte ejecutan la orden de desahucio y dejan a una familia en la calle y con una deuda que les acompañará el resto de sus días. Y ellos se quedan con un piso que, en muchas ocasiones, permanece cerrado y vacío.

Hace unos meses, el gobierno de Rajoy, en un intento por demostrar que le preocupa el asunto, se sacó de la manga un código de buenas prácticas para que los bancos voluntariamente negociasen con los afectados distintas medidas para solucionar el problema sin tener que llegar al desahucio. Con esta iniciativa no se buscaba otra cosa que titulares de prensa porque, obviamente, si no se modifica la Ley Hipotecaria, los bancos no van a variar su modus operandi, ni van a negociar nada con nadie. El que no pueda pagar a la calle sin miramientos y eso lo sabe Rajoy, Montoro, De Guindos y el carnicero de mi barrio.

Ahora nos quiere vender la moto de que gracias a la buena disposición de las entidades financieras, en algunos casos se ha llegado a aceptar la dación en pago -es decir, entregas la vivienda y zanjas la deuda-. Pero esto es mentira. En ningún caso se acepta la dación en pago, lo que ocurre, es que muchas de las familias desahuciadas tienen salarios tan ínfimos que son inembargables. Con lo cual, el banco no puede cobrar la deuda de ninguna de las maneras y dice que acepta la dación en pago que queda muy bien en los titulares de los periódicos. Que nadie piense que las entidades bancarias están teniendo un acto de benevolencia con ellos, eso no lo verán jamás lo que ocurre es que, como dicen los mayores, “de donde no hay no se puede quitar” y eso el banco lo sabe mejor que nadie.