Harta de mentiras

Por Pitusa Caruncho (Periodista)

Estoy harta de las mentiras de los políticos y de su estrategia para hacernos creer que la crisis -que no es ni la mitad de lo que nos cuentan-, es culpa nuestra porque, según ellos, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Y tanto repiten este argumento que muchos ciudadanos están empezando a creer que es cierto y asumen que si no queda otra habrá que aguantar recortes, desempleo y lo que nos echen encima “porque nos portamos mal”, les falta decir.

Pues no señor, me niego a admitir ese análisis porque es falso, ni yo ni la mayoría de los trabajadores hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y esto es tan fácil de entender como que nos sería imposible hacerlo, porque ningún banco, ni cualquier otra entidad nos iba a conceder un préstamo si no tuviera garantías de que lo iba a cobrar. Lo que ocurre es que se desmoronó un sistema económico basado únicamente en el ladrillo y eso trajo consigo el paro y, consecuentemente las dificultades económicas de las clases menos favorecidas.

Por eso cuando, a estas alturas escucho a un expresidente del Gobierno presumir de que durante su mandato en este país se edificaban más viviendas que en Francia y Alemania juntas, me pregunto si no era consciente -que sí lo era, quiero suponer-, de que se estaba construyendo un castillo de naipes que se vendría abajo más pronto que tarde. Porque no teníamos población para semejante parque de viviendas y los políticos estaban obligados a saberlo y, por lo tanto, a evitar que se produjera ese disparate. Claro que ellos nunca tienen que rendir cuentas de nada.

Y ahora, con la disculpa de la crisis, quieren cambiar el estilo de vida del país. Recortan en servicios fundamentales como Educación, Sanidad o Servicios Sociales asegurando que no hay dinero para hacer frente a esos gastos. Pero si lo hay para seguir subvencionando a la escuela privada, para continuar perdonando deudas a los defraudadores fiscales o para contratar multitud de asesores en todas las administraciones, mientras se prescinde de funcionarios que han conseguido su plaza mediante una dura oposición. Algunas administraciones cuentan con más asesores que cargos públicos por eso necesito que alguien me explique quien sobra ahí, porque está claro que existe un desfase.

Estos días leí en un periódico que el número de afiliados al PP se incrementa en cien personas al día. Al principio me produjo sorpresa, pero me duró poco. Enseguida entendí lo que está pasando. En un país con seis millones de parados y con un Gobierno que únicamente se preocupa por sus afines, parece que va a ser condición indispensable contar con el carné del Partido Popular para lograr un puesto de trabajo y, por lo que se ve, la gente lo ha entendido así. Esto me trae a la memoria otras épocas que pensé que no tendría que volver a recordar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s