De Toulouse a Fisterra pasando por Cedeira

Por Fermin Goiriz Díaz

Noventa y cuatro días son los que lleva pedaleando esta joven toulesina desde que partió de Toulouse (Tolosa de Francia) con la intención de llegar hasta el finis terrae galaico en Fisterra, recorriendo la costa norte de España. Lleva dos días por la “Terra e Vila de Cedeira” en compañía de su fiel perrita “Diama”, es abierta y entabla conversación, con su más que aceptable español, con quien se interese por su viaje.

Le pregunté si no había elegido unas fechas algo complicadas para realizar este periplo, por la lluvia y el frío,  y contestó que lo único que le molestaba era el viento que le impide avanzar y, por las noches, le mueve la tienda de campaña de tal manera que le impide conciliar el sueño por temor a salir volando. Además, hizo mención al poco respetuoso comportamiento de algunos conductores para los que, parece ser, los ciclistas son un estorbo y que estuvieron a punto de echarla de la carretera en más de una ocasión.

Está maravillada con el paisaje y con la amabilidad de las gentes con las que se encontró durante su ya larga travesía. Todavía no sabe cuando reanudará el viaje que la llevará al fin de la tierra, “no tengo prisa”, dice. Cuando llegue a su meta retomará el camino haciendo una parada en Santiago de Compostela para, después, seguir por el Camino Francés hacia su país natal.

Sólo queda desearle un buen viaje, que así sea.

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