Galicia quiere cambiar y no puede

 

La desarticulación de la oposición constituye la mayor baza de Feijóo para salvarse de la quema | El esfuerzo de Feijóo por desmarcarse supone una crítica implícita al Gobierno | Si Feijóo gana, puede saltar después a Madrid; si no, habrá una alianza múltiple

Por Anxo Lugilde
Santiago de Compostela

Ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Esta clásica máxima gallega que aplica Mariano Rajoy para responder a la pregunta del rescate de España y que tanto desconcierta fuera de Galicia también sirve para describir el escenario preelectoral. Según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), una mayoría de gallegos, el 49%, quiere la alternancia en la Xunta, un porcentaje similar al del 50% que había en el 2009, cuando el PP desbancó a la coalición de PSOE y BNG. Sin embargo, la encuesta del CIS también muestra que el PP mantendría su mayoría absoluta, por un escaño. Galicia quiere un cambio en la Xunta pero no halla la forma de ponerlo en práctica.

La clave de las novenas elecciones gallegas reside en saber si pesa más el desgaste del PP en los gobiernos de Madrid y Santiago o la desarticulación de la oposición. La división del PSdeG-PSOE agranda su larga trayectoria de canibalismo interno, como mostró la semana que acaban de tardar los socialistas en designar a su nuevo candidato a la alcaldía de Ourense, por el pulso entre los partidarios del líder y candidato a la presidencia de la Xunta, Pachi Vázquez, y el sector crítico, mayoritario en las ciudades.

Por primera vez desde 1997, el débil nacionalismo gallego no concurre unido dentro del BNG, del que han salido un grupo más centrista, que se presenta como Compromiso por Galicia, y el histórico Xosé Manuel Beiras y sus fieles, que se coaligaron con Esquerda Unida, la versión gallega de Izquierda Unida. Esta alianza, denominada Alternativa Galega de Esquerda, puede obtener diputados, según todas los sondeos.

Para leer el artículo completo ir al siguiente enlace: La Vanguardia.com

 

La Vanguardia a la vanguardia

Me acabo de enterar de que el periódico La Vanguardia puso a nuestra disposición su hemeroteca. Más de 127 años de periodismo y de  historia a nuestro alcance, sin pagar un centavo… Lo gratis también puede ser negocio. Moltes gràcies a La Vanguardia y que cunda el ejemplo.