Amigos que me dan la libertad…

No conozco personalmente al profesor Blanco Valdés y, probablemente no lo conoceré nunca. Pero, curiosamente, Don Roberto L. Blanco Valdés acaba de entrar en mi grupo de amigos. Un puñado de amigos que tienen la libertad de no comulgar con lo que yo pienso, digo o hago. Unos amigos que me dan la libertad de discrepar con lo que piensan, dicen o hacen. Unos amigos que, sin obligarme a nada, logran que esas dos neuronas que todavía me funcionan no se bloqueen definitivamente.