Me estoy haciendo viejo

Después de escribir la entrada anterior no dejé de darle vueltas a lo escrito. Me asustó el tono moderado que utilicé en su redacción y no otro más acorde con el famoso gesto del señor Aznar. Debe de ser cosa de la edad aunque, pensándolo bien, no está mal que me vaya moderando. Tengo un nieto que crece a una velocidad vertiginosa y no quiero que piense que su abuelo español es como el señor Aznar.