Inmortalizando el temporal

Hoy, de nuevo, el mar volvió a brindar la ocasión de poder admirar su fuerza y su belleza y, parece ser, que seguirá así durante unos días más. La coincidencia con el fin de semana atrajo a nuestras costas a un buen número de aficionados y no aficionados a la fotografía. Unos contemplaban el espectáculo memorizándolo en su retina y otros, como el de la foto, se lo llevan en su tarjeta digital para “degustarlo” más adelante con calma.

La primera foto no tiene retoque digital alguno y, a la segunda,  sólo le añadí relieve.  Espero que os  gusten, sobre todo al fotógrafo “casi” anónimo llamado… ¡Eh! Casi  se me escapa el nombre.

Fotografiando el temporal 08-11-2009 (220)-1 - foto F. Goiriz

Fotografiando el temporal (añadido relieve) 08-11-2009 (220)-1-1 - foto F. Goiriz

La belleza del temporal

Lo del título, a alguno que esté afectado de forma negativa por el temporal no creo que le guste demasiado pero, hay que joerse y aceptar que es espectacular  ver a la naturaleza dando caña. Bueno, ahí os quedan unas fotos del temporal (que tampoco es para tanto), de unas gaviotas tomándose la cosa con tranquilidad y de un petrolero con bandera de Malta  y de nombre “BESIKTAS HALLAND” (creo), que “circulaba” a media milla náutica de la costa más o menos (sobre 890 m).

 

Mar Arbolada

Lo de “arbolada” lo digo más bien por la forma que por la categoría a la que pertenece…

clasificación de las olas según la altura (fuente: María Vidal)

En general, esta es la clasificación (por altura en metros)
Calma 0 (vamos, cuando está plato)
Rizada 0 — 0.1
Marejadilla 0.1 — 0.5
Marejada 0.5 — 1.25
Fuerte marejada 1.25 — 2.5
Mar gruesa 2.5 — 4.0
Mar muy gruesa 4.0 — 6.0
Arbolada 6.0 — 9.0
Montañosa 9.0 — 14.0
Enorme Mayor que 14

pantin-09-mar-arbolada12-2006-0066.jpg

Mar de fondo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diccionario de la Real Academia Española:

1. amb. Meteor. mar de fondo.

~ de viento.

1. amb. Meteor. Agitación de las aguas del mar por la acción del viento que sopla sobre su superficie en un lugar determinado, y cuya magnitud depende de la fuerza del viento, de su duración y de la distancia desde la que sopla en la misma dirección.