Desenredando la vida

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Un año y un día después…

Por: Fermín Goiriz Díaz
Hoy, sin saber el porqué, lo primero que hice al sentarme delante del ordenador fue visitar a mi ya casi olvidado blog personal. Quedé sorprendido al ver que el último post que publiqué tiene fecha de ayer, pero de hace un año.
Durante unos segundos, que me parecieron minutos, me quedé bloqueado cual Windows y, como veterano que soy en esto de los bloqueos varios, apagué y volví a encender mi equipo. Unos segundos después mi disco duro personal e intransferible (de momento creo que lo es, pero todo se andará), comenzó a trabajar tomando la decisión de abrir el OpenOffice Writer y ponerse a escribir lo que ustedes están leyendo y que espero no les indigeste lo que resta del día.
Durante este año la cosa internacional está más o menos como siempre y los que se mueren de hambre también son los de siempre. Las guerras mundiales se juegan en campos de batalla “neutrales” para que parezca que la cosa no va con los verdaderos contendientes principales del cotarro y así, también, les ahorran un disgusto a sus súbditos al ver caer los misiles y demás artillería en sus propias casas. Mucho mejor verla por la televisión, dónde va a parar?
Los británicos decidieron en referéndum que se van de la Europa política creando algún roce que otro pero que la libra esterlina se encargará de solucionar sin mayores problemas. Mientras tanto, los fondos de inversión ingleses compran todo cuanto se mueve en España, excepto a los camareros, que los prefieren libres de ataduras contractuales.
En España la cosa está… perdón, de España escribiré en cuanto me llegue el níhil óbstat del Ministerio correspondiente.
Me alegro de que mi disco duro haya decidido dedicar unos minutos a este, a pesar del aparente abandono, querido blog.

El pánico me tiene acojonado

Por Fermín Goiriz díaz

Estoy acojonado con la posibilidad de que Podemos pueda ganar o ser la minoría más votada en las próximas elecciones generales. Se imaginan ustedes que estos desarrapados profesores universitarios de dudosa genética gobiernen nuestra Patria, ¡sería el fin!. Liquidarían en dos días la ímproba  labor realizada por el Partido Popular en estos últimos años. ¿Qué sería de nuestra sanidad pública?, ¿tendríamos camas suficientes para una buena atención clínica?. Las urgencias estarían colapsadas por la falta de camas y de personal cualificado. ¿Quién abonaría las medicinas de los enfermos por hepatitis C?, ¿quién?; ¿qué sería de nuestra magnífica enseñanza pública?, la dejarían hecha un trapo, sin comedores, sin maestros y sin clases de religión, esta última, -como reconocen los más afamados pedagogos del mundo-, de vital importancia para una correcta formación de los alumnos. ¿Qué sería de Cáritas?; ¿qué sería de los comedores sociales?; ¿dónde comerían nuestros amados pobres?. ¿Qué sería de nuestros pensionistas?, sobre todo de los menos favorecidos -sin duda una minoría-, esos que gracias a Dios y a la virgen del Rocío, a veces sin merecerlo, disponen de 350 ó 450 euros todos los meses, con los que pueden pagar una vivienda digna, hacer cinco comidas al día, disfrutar de la necesaria energía para poder superar el duro invierno, pagar sus medicinas, comprarles chuches a los nietos e, incluso, contratar un masajista personal para que les acompañe a Benidorm. ¿Qué sería de nuestros millones de parados sin prestación económica alguna?, ¿a dónde irían a comer?. ¿Quién pagaría a las concesionarias de las autopistas poco rentables?, ¿quién nos aseguraría que no falsearían sus cuentas con una doble contabilidad?; ¿quién se preocuparía de salvar a los bancos en el improbable caso de que tuviesen un problemilla?, ¿quién salvaría a Bankia?, ¿quién evitaría que se vendiesen las viviendas soiales a fondos buitres, quién evitaría los deshaucios?. ¿Qué sería de emprendedores como algunos que fabricando batas de guatiné lograron alcanzar la cima del mundo, o los que consiguen un incremento del 1.800% en sus beneficios empresariales?. ¿Quién bajaría los impuestos a los más ricos y permitiría legalizar (por cuatro duros) dinero negro sin conocer su procedencia? Y no puedo seguir…el pánico me tiene acojonado, no sea que gane Podemos y se les vaya a ocurrir privarnos de esta maravillosa y, desde siempre, anhelada estabilidad político-festiva. Que estos desarrapados son capaces de cualquier cosa. ¿A dónde iría a parar este país?. ¡Sería el fin!

Mientras hacía los mandados

Por Fermín Goiriz Díaz (Transeúnte)

Le iba dando vueltas a la cabeza por la calles de Ferrol pensando en dónde podría encontrar lo que mi santa esposa me había encargado,  sin necesidad de agarrar el coche, autobús o  taxi para desplazarme hasta el polígono donde los amos han decidido concentrar la venta de las mercancías que ellos quieren que compremos. Callejeé las rectas rúas de mi ciudad para ver si en algunos de los negocios que conocía de toda la vida podría comprar lo que buscaba y sí, los encontré… cerrados.

Toda la calle Real, la Magdalena, la del Sol, la otra y la otra eran un inmenso escaparate de “Se Alquila”, “Se Vende”, “Se Traspasa”, pegados en las cristaleras otrora llenas de mercancías  o simplemente un escaparate vacío de contenido sin cartel alguno, como una metáfora de  rendición definitiva, (al igual que muchos de los que fueron sus clientes), al nuevo orden establecido por la dictadura financiera que domina el cotarro con la complicidad de unos directores de sucursal bancaria con nombres rimbombantes como (dependiendo del país) “Presidente del Gobierno” “Ministro de…” y que en realidad son unos capos de tercera fila que obedecen a sus amos pero, eso sí, como buenos sicarios ¡despiadados!  Éstos, a los que se les llena la boca cuando hablan del bien común, del servicio público, de la Patria… y del coño de la Bernarda sin cambiar el gesto emocional que requeriría el discurso según el tema, son los que legislan, incluso pasándose por el forro… la tan glorificada “Constitución” (les importa un huevo la Constitución), para mayor gloria de los amos a los que ellos mismos les vendieron todas y cada una de las empresas que eran nuestras por dos reales y un céntimo. Ya no tienen control sobre ninguna empresa del Estado y, de quedar alguna, no duden de que estarán trabajando esmeradamente para limpiar las impurezas no rentables y ponerlas en manos de sus amos para mayor gloria del capitalismo salvaje que les ha convertido en meros recaudadores de impuestos con los que se pagan sus viajes de Estado Aconfesional para rendir pleitesía  al papa que vive en Roma y en jefes de la policía encargada de que la plebe no se les revolucione, eso es en lo que se convirtieron nuestros electos líderes.

No se preocupen ustedes de que tengan algún reparo en que millones de trabajadores estén en el paro, el capital los necesitará algún día. Mientras tanto, si los parados las pasan putas para comer por lo menos una vez al día o necesitan cuidados médicos que se vayan apañando cómo puedan y si quieren estudiar que vean la tele que es muy educativa pero que no molesten. Ellos no están ahí para atender a esas memeces, que se ocupe la iglesia, por ejemplo, a la que le encanta hacer caridad mientras nos solicita encarecidamente resignación ¡benditos ellos!

Y, mientras le daba a las neuronas, volví para casa sin hacer los mandados.

El falso argumento de la solvencia

por Manuel Lago (Economista)

(La Voz de Galicia, 12/09/2012)

Resulta sorprendente ver al presidente de la Xunta de Galicia presumir de su gestión económica. Sorprendente porque la legislatura que ahora termina ha sido un desastre en términos económicos. Estamos otra vez en recesión, la segunda en estos tres años y medio, algo que no había ocurrido nunca en nuestra historia. Se han destruido 135.000 empleos y el número de parados ha aumentado en 113.000 personas más llegando a alcanzar la cifra brutal de 276.000 desempleados. Ante esta terrible realidad, ¿de qué presume Feijoo?

Para leer el artículo completo pinchar sobre el siguiente enlace: La Voz de Galicia

Perdone que no le haya escuchado, Presidente

Por Fermín Goiriz Díaz
Estaba yo enfrascado en mis labores y no tuve la oportunidad de escuchar lo que ha dicho usted en la que supongo “durísima entrevista” a la que debieron someterle l@s periodistas en su aparición en la Televisión Española del Partido Popular, sabiendo cómo se las gastan los “plumillas” estos del ABC; La Razón; El Mundo; El País y no sé -por razones obvias- si de algún otro “medio anti sistema”. Le ruego que me perdone que no le haya escuchado, otra vez será, Presidente… Prometo ojear la parrilla televisiva diariamente para saber si vuelve usted a someterse a tal tortura, pero no para escucharle y mucho menos verle, no, para buscar refugio en algún lugar lo suficientemente civilizado que prohíba tales exhibiciones cuasi pornográficas.
Aun así y sin tan siquiera leer a los politólogos oficiales del Reino de Galicia y de los demás reinos de España me atrevo a decir que no ha dicho usted nada que mereciese el más mínimo esfuerzo para dejar mis ocupaciones y dedicarle unos minutos, absolutamente nada… Y es que aquí, en la provincia hispana, ya nos vamos conociendo todos y hasta los más torpes, como es mi caso, ya nos sabemos la cantinela, sobre todo la de los mediocres y uno ya no está para soportar la tabarra ni del mismísimo Presidente del Reino de España.