Campaña sobre Campaña…

Hoy, señor Rajoy, casualmente, una de mis dos neuronas activas se puso, por su cuenta y riesgo, a cavilar sobre usted, su partido y la interminable campaña electoral en la que están enfrascados desde hace casi ocho años. Y la muy cabrona no tiene muy buena opinión ni de usted -políticamente hablando, claro-, ni de su partido, ni de su fatigosa campaña de descrédito al Gobierno cuando su partido bate todos los récords habidos y por haber de la “presunta” corrupción, sin ofrecer ni la más mínima alternativa o solución político-económica a los ataques sin miramientos de los llamados mercados, o sea, del capitalismo de toda la vida de dios. Capitalismo que no dejará de atacar a sus objetivos,  incluso si logra usted alcanzar la cima de su carrera política o, quizás, con mayor intensidad  ya que darán por descontado que su partido el PP de la luna de Valencia continuará colaborando con sus fines.
La última de las boutades salidas de la sede propagandística de su partido destinada a impresionar al electorado me produce un sentimiento de tristeza enorme… Que el Sr. Montoro salga diciendo, a estas alturas de la película, que la subida de la prima de riesgo se debe a la desconfianza de la mafia capitalista hacia el programa electoral del Sr. Rubalcaba (por cierto, cuál es el suyo), da pena, mucha, mucha, mucha… Claro que algo similar afirmó usted desde su retiro vacacional en Sanxenxo. Que el obispo de Roma a quien ustedes, en colaboración con el Gobierno, le están limpiando la Puerta del Sol para que el papamóvil no se indigne y deje tirado al cura alemán, les bendiga, les bendiga a todos… ¡petardos sois, coño!, bueno, mejor generalizo, somos…

Por Fermín Goiriz Díaz

Transportes Valdoviño, sí existió

Marcos, en un comentario de una de las entradas de este blog, me preguntaba si sabía algo sobre una empresa de transporte de viajeros llamada “Transportes Valdoviño”. A lo que respondí que desconocía que hubiese existido tal empresa, pero como tengo cierta curiosidad, empecé a dar la tabarra al personal  y ¡SÍ! Existió tal empresa. Fue fundada aproximadamente en el año 1944 por un tal Benjamín y su socio Agustín. En un principio sólo se hacían dos viajes diarios, saliendo de Cerdido  con paradas en Vilaboa, Loira, Valdoviño, Meirás, Ferrol  y viceversa. En Ferrol tenía la parada en la esquina de la calle del Carmen con Galiano justo donde  estaba el café “Modelo Cubano” y, al menos hasta hace unos pocos años, todavía existía una cafetería con otro nombre. Después, la flota fue aumentando y con ella la periodicidad de los viajes en ambos sentidos. Los garajes de los autobuses estaban situados en la Puerta del Sol (Valdoviño), en donde hasta hace poco había una tienda de  ultramarinos (por cierto, este bajo se alquila). El local contaba  con dos fosos para reparar los autocares. Mi informante “anónimo” que responde por Manolo y  tiene un restaurante al que la gente conoce por… y además se llama “A Ramalleira”, me cuenta que los primeros autobuses, que eran de madera, recibían los nombres de… “La Cucaracha”, “La Nateira”, “O Candrai” y “O Diamón”, este último, que era de marca alemana, ya tenía el suelo de chapa de acero ¡La repera para aquellos tiempos! La empresa, finalmente, fue comprada por la familia Botas dueños a su vez de “Los Cedeireses”,  de esta forma desaparece la denominada “Transportes Valdoviño”.

P.D.

Agradezco a Manolo “O da Ramalleira” su paciencia y su buena memoria.

“Pinchar” en enlace para ver la segunda entrada sobre el Transportes Valdoviño.