Tu eres tonta, chavala

Al igual que tú, Rosa Díez, yo también me voy a permitir utilizar un lenguaje coloquial para decirte un par de cosas. Para empezar afirmo que eres un puñetero desastre como política, tú te das cuenta que has tirado por la borda todas tus posibilidades electorales en Galicia; podías, sin gran esfuerzo, pedirnos una disculpa a los gallegos y solucionar el asunto sin mayores consecuencias, pero no, preferiste “ sostenella y no enmendalla” e incluso, lo que aun es peor, elevar el tono insultante. Lo tuyo es, creo, un caso claro de trastorno de una personalidad narcisista, que te impide tener la más mínima empatía hacia los sentimientos de los otros. Eres arrogante, soberbia, te crees brillante, imprescindible, en fin, única ¡La Rosa de España! Y no lo eres, chavala. Ni lo serás en tu puta vida ¡Que te folle un pez! Eso sí, coloquialmente hablando, por supuesto.

Rosa Díez utiliza el diccionario de la RAE… yo también

La señora Rosa Díez en un desliz, utiliza el gentilicio que identifica a los nacidos en Galicia y que, según la RAE, en Costa Rica lo emplean para llamar tonto al vecino. Ella lo usa para calificar, o más bien descalificar, al Presidente del Gobierno de España.
No le doy mayor importancia al asunto, sabiendo, como sé, que errar es de humanos y que los comentarios son importantes en la misma medida en que lo es la personalidad de quien los realiza. Pero le ruego a la Diputada de UPyD que se compre un diccionario de sinónimos, los hay baratos, y así se evitaría ciertos malentendidos. Porque, no quiero ni pensarlo, no será que doña Rosa es puta (atendiendo a la tercera acepción del diccionario de la RAE) y la pobre no lo sabe.
* puto, ta.
(De puta).
1. adj. U. como calificación denigratoria. Me quedé en la puta calle
2. adj. Por antífrasis puede resultar encarecedor. Ha vuelto a ganar. ¡Qué puta suerte tiene!
3. adj. necio (‖ tonto).
4. m. Hombre que tiene concúbito con persona de su sexo.