Estoy intrigado

Resulta que desde hace unos días, con motivo del inicio de la fase final del campeonato mundial de fútbol que se celebra en Sudáfrica, todos los medios de comunicación en sus distintos formatos, sin excepción,  me informan puntualmente de los pormenores de la vida de los futbolistas y demás miembros de la expedición, incluido el señor ese que va con un bombo. Que si se levantan a las ocho, que si desayunan jamón serrano o de jabugo, que si el delantero centro está casado con fulanita de tal o el defensa central tiene tres hijos reconocidos y dos en paradero desconocido, que el entrenador es de Salamanca porque resulta que fue allí donde nació, que si… En fin, que sólo me falta saber a que hora hacen pipí o “cacá” (por la rima), o ambas cosas a la vez. Me intriga la cuestión… A no ser que estén exentos de esos menesteres y por eso no me lo cuentan… ¡Plastas coño!

Transportes Valdoviño, sí existió (2)

Gracias a la amabilidad de Marcos Ferreira os puedo poner unas fotos de los coches, viajeros y personal de la empresa. Los nombres de los que aparecen en ellas me los “chivó” el gran Manolo da Ramalleira que es, a su vez, uno de los personajes de las fotos.

Sobre la empresa, Manolo me dice que aunque en un principio la línea era Vilaboa-Ferrol, más tarde se prolongó hasta Cerdido. También me cuenta que Agustín y Benjamín le vendieron la empresa al propietario del café “Modelo Cubano” situado en la calle Galiano de Ferrol. Lo del nombre del café sin duda debe de tener relación con el hecho de que este señor estuvo emigrado en Cuba.

Si tenéis más datos o consideráis que hay errores en los expuestos, ya sabéis…

Primer “PEGASO” adquirido por la empresa a finales de los años 50. En verano debía de ser una gozada ir en la “terraza” del bus siempre y cuando estuvieras atento a que no te golpeara la rama de un árbol. Observar el firme de la carretera…

Manolo Villar (cobrador) y uno de los chóferes de la empresa posando con sus respectivos hijos.

Los Manolo Villar, padre e hijo, posando junto “O Diamón” en 1951 +-

Manolo Villar (Manolo da Ramalleira) sobre “A Cucaracha”, uno de los primeros coches de la empresa. El vehículo tenía una Tara de 2.000 Kg y estaba autorizado para un P.M. de 3.000.

Manolo Villar y Rapela ante un “PEGASO”  que iba desde Ferrol al Camping de Valdoviño, principios de los años 60.

Oficinas y despacho de billetes de “Los Cedeireses” nueva propietaria de Transportes Valdoviño en Ferrol (estaban situadas en la calle María, enfrente a donde hoy está la UNED). De izq. a dcha. en cuclillas aparecen: 1º (desconocido), 2º Manolo Villar (cobrador), 3º Pepe de Emilio (chófer), 4º Indalecio (cobrador), 5º (desconocido), 6º Chanín (administrativo), detrás de éstos: 1º Manolo Cerdido y 2º Prados (cobrador), de pie a la derecha, 1º Caneiro (Encargado jefe), 2º (desconocido), 3º (desconocidas), esta señora debía de ir para la playa con su hija, lo digo por el cubo de playa que llevaba la niña.

Los jóvenes son unos vagos

Todos, sin excepción, si no díganme como se entiende que rechacen trabajos por los que cobrarían unos 1.100€ mensuales por “currar” solamente 12 horas diarias de lunes a viernes y 8 horas los sábados. Un horario perfecto a todas luces, no tendrán tiempo para leer… que es cosa perniciosa donde las haya, ni para ir al cine, ni  para perderlo  tonteando con la novia o el novio. Sólo tendrían tiempo para comer lo que les permitiría ahorrar un buen dinero en poco tiempo. Y, además, seguro que sus jefes les darían la oportunidad de ir a trabajar algún domingo que otro a cambio, eso sí, de nada menos que 10€ por hora trabajada. Estas horas las cobrarían en negro, para no tener que declararlas a Hacienda ¡Una Jauja, vamos!  ¡Que no pongan disculpas los chavales! “… Que si el trabajo que me ofrecen es un contrato temporal o por obra y luego me echan, que si está mal pagado…” ¡Tonterías! Lo que hay que tener son ganas de trabajar y dejarse de andar de pendoneo  todo el santo día. ¡Vagos, que sois unos vagos y unos viciosos!

El desastre ha terminado

Regresan los “corresponsales de desastres” enviados por los medios de comunicación. Las ONGs solicitan que los “donativos” ya no se ingresen en cuentas específicas para la ex colonia francesa. Los dirigentes de los grandes países se reúnen para decidir los próximos pasos a dar ¡La reconstrucción ha comenzado! En Montreal  ha empezado. Los buitres de los “postdesastres” se frotan las manos ¡Tengo hígados, corazones, riñones, niños de repuesto! ¡Oigan!  Llegan las lluvias que, según leí, allí son trombas interminables de agua que rematarán la faena inacabada por el terremoto. A otra cosa mariposa… ¿Haití? ¿Dónde queda eso?

No ofenda, Sr. Munilla

Y no lo digo porque me sienta ofendido por sus palabras, a mí lo que usted diga me la “funga” desde hace mucho tiempo. No sé qué pensará, el Dios del que teóricamente es usted voz en la tierra, sobre sus declaraciones pero, supongo, que el pobre estará buscando un sitio donde esconder su vergüenza ajena. Usted se ha parado, tan sólo un segundo, a meditar lo que ha dicho, yo creo que no. Es momento de estar con los que sufren, ayudando economicamente, rezando, en silencio o “desahogando” en hebreo o en arameo…  Deje sus intereses político-espirituales para otro día ¡Rece, hombre de Dios, por los que sufren! Porque haya o no haya Dios es lo que toca ¡Orar y Laborar!