Semana Santa Ferrolana – Procesión del Encuentro

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La Tuerka – Francisco I ¿Papa de los pobres u obispo de Videla?

Mientras hacía los mandados

Por Fermín Goiriz Díaz (Transeúnte)

Le iba dando vueltas a la cabeza por la calles de Ferrol pensando en dónde podría encontrar lo que mi santa esposa me había encargado,  sin necesidad de agarrar el coche, autobús o  taxi para desplazarme hasta el polígono donde los amos han decidido concentrar la venta de las mercancías que ellos quieren que compremos. Callejeé las rectas rúas de mi ciudad para ver si en algunos de los negocios que conocía de toda la vida podría comprar lo que buscaba y sí, los encontré… cerrados.

Toda la calle Real, la Magdalena, la del Sol, la otra y la otra eran un inmenso escaparate de “Se Alquila”, “Se Vende”, “Se Traspasa”, pegados en las cristaleras otrora llenas de mercancías  o simplemente un escaparate vacío de contenido sin cartel alguno, como una metáfora de  rendición definitiva, (al igual que muchos de los que fueron sus clientes), al nuevo orden establecido por la dictadura financiera que domina el cotarro con la complicidad de unos directores de sucursal bancaria con nombres rimbombantes como (dependiendo del país) “Presidente del Gobierno” “Ministro de…” y que en realidad son unos capos de tercera fila que obedecen a sus amos pero, eso sí, como buenos sicarios ¡despiadados!  Éstos, a los que se les llena la boca cuando hablan del bien común, del servicio público, de la Patria… y del coño de la Bernarda sin cambiar el gesto emocional que requeriría el discurso según el tema, son los que legislan, incluso pasándose por el forro… la tan glorificada “Constitución” (les importa un huevo la Constitución), para mayor gloria de los amos a los que ellos mismos les vendieron todas y cada una de las empresas que eran nuestras por dos reales y un céntimo. Ya no tienen control sobre ninguna empresa del Estado y, de quedar alguna, no duden de que estarán trabajando esmeradamente para limpiar las impurezas no rentables y ponerlas en manos de sus amos para mayor gloria del capitalismo salvaje que les ha convertido en meros recaudadores de impuestos con los que se pagan sus viajes de Estado Aconfesional para rendir pleitesía  al papa que vive en Roma y en jefes de la policía encargada de que la plebe no se les revolucione, eso es en lo que se convirtieron nuestros electos líderes.

No se preocupen ustedes de que tengan algún reparo en que millones de trabajadores estén en el paro, el capital los necesitará algún día. Mientras tanto, si los parados las pasan putas para comer por lo menos una vez al día o necesitan cuidados médicos que se vayan apañando cómo puedan y si quieren estudiar que vean la tele que es muy educativa pero que no molesten. Ellos no están ahí para atender a esas memeces, que se ocupe la iglesia, por ejemplo, a la que le encanta hacer caridad mientras nos solicita encarecidamente resignación ¡benditos ellos!

Y, mientras le daba a las neuronas, volví para casa sin hacer los mandados.

La paloma

Arturo González

Como saben y escribió el poeta Alberti, Se equivocó la paloma. Si hay algún animal bobo es la paloma, incluida la de la paz por inoperante, y salvo las mensajeras ya en desuso. La prueba es que el Vaticano lo electrificaron para que no se posaran en la plaza tantas palomas y se excrementaran hasta lo insoportable.

Una chimenea, como de chabola o de castañera, echando humo blanco, y una paloma acabada de descender del Cielo y ya hay nuevo representante De Dios es Cristo en la tierra. Se equivocó la paloma, se equivocaba. ¿Pero no habrá posibilidad de que en su equivocación haya imbuido al nuevo mandatario verdadero amor a los habitantes de la tierra, lejos de las intrigas vaticanas y seculares bañadas en hipocresía? ¿No habrá posibilidad, por equivocación de la paloma, de que por fin haya un Papa que verdaderamente luche por la justicia social y no por la caridad cristiana? ¿No sería posible que este Papa no fuera reacio a todo progreso científico y vaya en contra, como siempre sus predecesores, de la felicidad humana? ¿No sería posible que la paloma hubiera elegido un Papa anarquista, heterodoxo, comunista, anticapitalista, antiimperialista, un Papa que realmente amase la libertad no sujeto a la disciplina del gremio y la respetase sin dogmas ni sanciones, un Papa que no creyese en el pecado como culpa original, un Papa que odiase a los ricos y a los políticos corruptos, un Papa que se desprendiese de los bienes de la Iglesia, que repartiese condones en África, que expulsara a todos los extendidos pederastas de su congregación?

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Puntadas sin hilo » La paloma.